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Controversia: ¿Empieza el siglo XXI el 1 de enero del 2000?

Sí.

Stephen Jay Gould.
Paleontólogo y divulgador.
Autor de El pulgar del panda, La falsa medida del hombre, Milenio y La sonrisa del flamenco, es además profesor en la Universidad de Harvard e ivestigador.

No.

Manuel Toharia.
Periodísta científico.
Físico. Director del Museo de la Ciencia de Madrid (España). Colaborador en diversos medios de comunicación.

La lógica del sistema arbitrario de Dionisio dicta un resultado: que los siglos cambien entre los años terminados en 00 y los terminados en 01. La sensibilidad común nos lleva a la conclusión opuesta: deseamos que las trancisiones coincidan con la extensión o la intensidad del cambio sensual aparente, y  el paso de 1999 a 2000 parece mucho más rotundo que el de 2000 a 2001, de manera que situamos nuestra frontera del milenio en el cambio de las cuatro posiciones, no en el mero incremento de 2 en la última posición.

Se podría aducir que los seres humanos, como criaturas racionales, estarían dispuestos a someter la sensibilidad a la lógica; pero somos, asimismo, criaturas de sentimientos. De modo que el debate ha progresado a cada vuelta de tiovivo...

Me encantan las flaquesas humanas; ¿qué otra cosa nos puede hacer reir (como es obligado) en este duro mundo nuestro? Cuanto más trivial es un tema, y cuanto más irresoluble, más se intensifica en cada bando el calor del debate y la seguridad de estar en posesión de la verdad absoluta. El mismo clamor surge cada 100 años...

¿Me pregunta el lector de qué lado estoy? Bien, desde luego públicamente no tomo ninguna posición porque, como acabo de afirmar, la cuestión es irresoluble. Pero en privado, sólo entre el lector y yo, bien, permítaseme plantearlo de esta manera: Conosco a un joven con graves limitaciones cognitivas como resultado de discapacidades mentales de nacimiento, pero que resulta ser un prodigio en el cálculo de fechas. Recientemente le pregunté si el milenio llega el 2000 o el 2001, y me contestó sin dudarlo: "El 2000. La primera década sólo tuvo 9 años".

¡Qué solución más elegante! ¿Y porqué no? Después de todo, nadie de los que vivían entonces tenía la menor idea de si se afanaban en el año cero o en el año uno ni si su primera deácada poseía nueve años o diez, ni si su primer siglo noventa y nueve o cien. El sistema a. C.-d. C. no se inventó hasta el siglo VI, y no se aceptó de manera general en Europa hasta el siglo XI. Así, pues, ¿porqué no proclamamos sencillamente que el primer siglo tuvo noventa y nueve años, ya que ni una sola alma de las que vivía entonces supo ni se preocupó del asincronismo que más tarde se acumularía sobre todos los años de su vida? De este modo los siglos pueden acabar cuando desee la sensibilidad común, y subrayamos la santa arbitriaridad de Dionisio con un capricho, un artificio de nuestra cosecha que casa los campos en disputa.

No hay discusión posible: es tan sencillo como contat con las manos. Si uno suma los dedos de las manos, llega a 10. Empezando por los de una mano y terminando con el último dedo de la otra, ese último dedo es el número 10. Si contáramos luego los 10 dedos de los pies, empezaríamos por el dedo 11 y acabaríamos por el 20; este dedo número 20 peretenece, claro, a la segunda decena (los 10 dedos de los pies). La tercera decena de dedos, por ejemplo de las manos de un amigo, comenzaríaen el número 21 y seguiría hasta el 30. Y si , contando y contando, llegaramos al dedo 1991; con él iniciaríamos la decena que incluye desde el 1991 hasta el 2000.

Pongamos ahora años en lugar de dedos. El año 2000 es el último año de la decena (a los años los denominamos decenios) que conenzó en 1991. Si hablamos de siglos (agrupación de 10 decenios), el 2000 es el último año del siglo que empezó en 1901; y si hablamos de milenios (10 siglos), aquél será el último año del milenio que empezó en 1001 (el último año del primer milenio fue el año 1000). Así pues, el primer decenio incluyedesde el año 1 al año 10; el primer siglo, desde el 1 hasta el 100; el primer milenio, desde el 1 hasta el año 1000. y obviamente, el 2001 será el primer año del siguiente decenio, siglo, milenio.

El error de los que afirman que el nuevo siglo empieza en el 2000 tiene dos bases, ambas erróneas: una numérica (como cambian los cuatro dígitos...) y la otra de calendario (¿y qué pasa con el año cero?).

La primera es boba: también el 10 cambia de dígitos respecto al 9 y no por eso deja de pertenecer a la primera decena. La segunda es menos obvia: el 0 no puede tener contenido. Cero es nada. Un año 0 es, en sí mismo una contradicción: ¿cómo pueden equivaler 365 días a algo asimilado a la nada? El 0 es siempre un instante, un punto generalmente, que representa la nada a partir de la cual se empieza a contar algo. El instante 0 (no el año 0) de nuestro calendario es el momento en que nace Jesucristo; a partir de ahí empieza el primer año de vida, su año 1. Y cuando cumple su año 10, acaba de completar su primer decenio. Los años se cuentan, pues, igual que los dedos. El cero, que tanto despista a mucha gente es sólo un punto origen, sin dimensión alguna. El primer año de vida es el año 1, que empieza en el instante 0, que es el nacimiento.

Por eso, los astrónomos —los que controlan el tiempo— siempre lo han tenido claro: el año 2001 es el primer año del nuevo milenio, como el año 1 es el primer año de nuestra vida, que se inicia en el instante del nacimiento.

Fuente: Revista muy INTERESANTE, Año XVI, No. 10, México 1999, página 72.

GRANDES ERRORES DE HOY Y DE SIEMPRE
El aguafiestas del milenio
¿El tercer milenio empieza el 1º de enero del 2000 o el 1º de enero del 2001? Habrás escuchado la discusión y, de seguro, te pareció aburrida. Es más, la persona que la planteó hasta -quizás- te ha caido fastidiosa. Lo peor de todo es que el debate trillado acerca del año exacto en que empieza el nuevo milenio tiene fundamento.

Quien inició, sin quererlo, todo este lío fue un monje que vivió en el siglo VI llamado Dionisio el Breve. En el año 525, el papa Juan I le pidió que prepare una cronología en la que se basaría el modo occidental de contar el tiempo. Esto es: contar los años desde el nacimiento de Cristo y no desde la fundación de Roma como se hacía entonces. El pobre Dionisio fijó la fecha del nacimiento de Cristo en el año romano 753, pero no estableció que ese año sería el cero de la era cristiana, sino el uno. Y allí empezó todo el revuelo.

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La falta de un año cero tuvo como consecuencia que el año 10 pertenezca a la primera década, el año 100 al primer siglo y el año 2000 al segundo milenio y no al tercero. Por eso, el primer día del tercer milenio no será el 1º de enero del 2000, sino el 1º de enero del 2001. Pero no te enojes con Dionisio: el no pudo haber establecido nunca que el calendario empiece el año cero porque el concepto matemático de cero, tal como hoy lo conocemos no existía en sus tiempos.

Calendario antiguoPero los programadores no conocían a Dionisio y lamentablemente, las computadoras que no estén preparadas para el año 2000 no esperarán hasta el primer día del año 2001 para fallar. De todos modos, Grace Murray Hooper, Cyrus Field y Cristopher Clavius nos muestran que no hay que desesperarse como si fuera el primer problema.

En la página web del periodista estadounidense Fred Langa se publicó el email enviado por un lector que habla de un manuscrito. Es difícil saber si el manuscrito existe o no, pero al menos ayuda a tomar la falla del milenio con más ligereza de lo que se acostumbra.

Dice: "Mientras revisaba algunos archivos cubiertos de polvo en la sección romana del Museo Británico, un investigador encontró un antiguo y dañado pergamino. Después de mucho esfuerzo lo pudo traducir y encontró que era una carta de un hombre llamado Plutonius con el título de encargado del calendario, enviada a alguien llamado Cassius. Estaba fechada Octubre 12, 1 AC, hace exactamente 2000 años".

"Estimado Cassius -agrega el texto-, ¿está usted todavía trabajando con el problema Y0K? El cambio de AC (antes de Cristo) a DC (después de Cristo) nos está dando muchos dolores de cabeza, y no queda mucho tiempo. No sé cómo hará la gente para calcular todo para el otro lado. Después de calcular siempre hacia abajo, ahora tendremos que hacerlo hacia arriba. Uno desearía que alguien hubiera pensado en esto antes y no dejarlo para el último minuto".

En otro pasaje, la carta continua: "Hablé con Augustus el otro día. Estaba lívido y se quejaba de que Julius no hubiera hecho algo cuando organizó el calendario. Llamamos a algunos astrólogos consultores, pero dijeron que seguir hacia abajo usando menos AC no funcionaría. Como siempre, los consultores nos cobraron una fortuna y no hicieron nada útil. (...) Algunos dicen que el mundo simplemente dejará de existir en el momento de transición. Seguiremos trabajando sobre el problema Y0K y le mandaré un pergamino si aparece algo nuevo. Atentamente, Plutonius."

Fuente: el sitio

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